Las grandes empresas industriales que operan en Lima están ubicadas en medio de zonas urbanas, rodeadas de viviendas y grandes edificios habitacionales, donde es imposible planificar una expansión o un crecimiento futuro. Este panorama obliga a buscar nuevas opciones para los inversionistas, quienes identifican grandes terrenos en la zona sur de la capital como el espacio propicio para desarrollar sus actividades. Emergen como alternativas interesantes para el industrial ciudades como Cañete y Chilca, donde las condiciones geográficas y ambientales permiten realizar una planificación a largo plazo.En ese sentido, el Centro Industrial La Chutana, ubicado al sur de Lima en el distrito de Chilca, es el primer Centro Industrial de capitales privados que ya está habilitado al 100% y listo para operar. En un espacio de 525 hectáreas destinadas para la actividad industrial busca fomentar un crecimiento ordenado del sector y consolidar a Chilca como un polo de desarrollo.La construcción del Centro Industrial La Chutana implicó la inversión de más de US$40 millones, para la instalación de la infraestructura vial, servicios básicos y una moderna planta de tratamiento de aguas residuales. En la actualidad, se ha vendido más del 50%, un total de casi 100 hectáreas de terreno, de los 151 lotes destinados para la actividad.
Empresas del rubro logístico e industrial están migrando hacia el sur, donde el precio del terreno aún está debajo de US$150. Cada vez el país suma más puertos marítimos para servir de puntos de salida y acceso al comercio. Recientemente, el terminal portuario de Pucusana –que serviría para carga no contenedorizada– recibió la aprobación de su viabilidad técnica definitiva por parte de la Autoridad Portuaria Nacional.El tramo entre los puertos de Pisco y el Callao se viene consolidando como un corredor logístico e industrial importante, señala Felipe Camet, gerente general de Camet Real Estate Services (CRES).
En Lurín ya existen empresas como Centenario y DP World, que tienen planes para desarrollar una ciudad industrial y un centro logístico, respectivamente.
El próximo puerto de Chancay también llama la atención respecto al potencial corredor que se desarrolle entre este y el Callao. Sin embargo, Sandro Vidal, gerente de Investigación de Colliers, advierte que los terrenos en esta zona son más pequeños que los existentes al sur de Lima. Asimismo, el tamaño de los terrenos no es el único problema que enfrentan estos desarrollos inmobiliarios. Vidal comenta que todos los proyectos llevados a cabo en el sur han sido una apuesta por parte del sector privado, dado que se ha tenido que presentar el proyecto, gestionar el cambio de zonificación, habilitar el terreno urbano
Por último, el desorden en la expansión urbana también afecta el desarrollo de parques industriales; y de hecho es lo que ha generado la migración de las empresas hacia la periferia de Lima. Vidal asegura que alrededor del puerto y aeropuerto en el Callao predominarán las empresas almaceneras y logísticas, pero se han retirado las de industria pesada, debido al crecimiento del segmento residencial y comercial. La salida de estas empresas ha ocasionado que proyectos residenciales y comerciales ocupen estos terrenos, que se ven beneficiados por las áreas extensas y la altura permitida.Sin embargo, se cuestiona la conveniencia de que estos inmuebles estén tan cerca del principal puerto del país, por donde transcurre el 85% de la carga nacional.













































































































































































































































































































































